martes, 24 de agosto de 2010

Conviene no engañarse

En el comienzo del libro Entre la cantera y el jardín Jorge Riechmann nos describe su impresión al leer las noticias de un diario allá por el año 2000. Han transcurrido diez años, los desastres ecológicos continúan, pero la sociedad permanece anestesiada, impasible ante la realidad…


Otro día cualquiera: verano del 2000. El diario dedica una breve columna a una noticia que me estremece: en un decenio, en mi país han crecido casi un 30% las emisiones de dióxido de carbono (el principal gas de efecto invernadero, causante del calentamiento climático). Una noticia desastrosa para el medio ambiente y para la seguridad de los seres humanos; una noticia que por su gravedad —estas emisiones deberían estar reduciéndose rápidamente, no creciendo en pleno descontrol— merecía la portada del periódico. En lugar de eso, una breve columna en páginas interiores: me molesto en calcular que son 85 centímetros cuadrados, es decir, una catorceava parte de página de diario. El mismo diario que dedica —por ejemplo— una página entera a la visita a España de Nicole Kidman y Tom Cruise, y nada menos que seis páginas enteras, y parte de la portada, a la noticia del día: el relevo del presidente de la multinacional Telefónica. Es decir: los cambios en la cúpula de la multinacional son 86 veces más importantes que el destino climático del planeta (del cual depende su habitabilidad para las generaciones futuras), y la visita de los astros de Hollywood, 14 veces más importante. Ésta es la fijación de prioridades dentro de nuestra sociedad. Conviene no engañarse. 




Entre la cantera y el jardín

 Jorge Riechmann 2010
 edición ALDEA
(Asociación Libre de Difusión, Edición y Acción)


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