jueves, 6 de mayo de 2010

Tráfico de especies una asignatura pendiente


PEDRO POZAS TERRADOS




El holocausto continúa y con él, va disipándose la esperanza de la razón y la sensatez que deberían primar en el ser humano.
Cada año, más de 5.000 especies desaparecen de la faz de la Tierra
No olvidemos, que de nosotros depende que este tráfico ilegal o legal
(mascotas exóticas con destino al comercio) termine. La solución, es
bien sencilla. Si no hay cliente no existe vendedor.





2010 ha sido declarado por Naciones Unidas como el año internacional
de la Biodiversidad. Por ese motivo se realizan cientos de eventos, la
mayoría jornadas, conferencias, ferias en las que nos quieren mostrar
los esfuerzos que se están realizando para proteger la biodiversidad
de nuestro planeta. Sin embargo, no se están poniendo  medidas para
frenar a las multinacionales en su avance hacia una destrucción
desenfrenada que están ocasionando con el consentimiento de todos los
gobiernos del mundo.







Además nos topamos de frente con el grave problema del tráfico de
especies, que en lugar de remitir, cada vez aumenta. El precio que
pagamos por este desmesurado comercio, adquiere cada vez más, una
mayor gravedad, al romperse el equilibrio ecológico en el cual
vivimos. Numerosos informes científicos, demuestran que estamos
rompiendo la balanza que estabiliza nuestro único planeta, exponiendo
nuestra propia subsistencia. A pesar de ello, el holocausto continúa y
con él, va disipándose la esperanza de la razón y la sensatez que
deberían primar en el ser humano.

El comercio internacional con especies de fauna y flora silvestres,
sus restos y productos derivados, es hoy un gran negocio que mueve
millones de dólares al año. Una gran parte de este volumen corresponde
a transacciones comerciales legales, reguladas por distintas leyes
nacionales y tratados internacionales. Pero una tercera parte de este
comercio, responde a actividades ilegales de tráfico de especies en
peligro  introducidas de contrabando, en los distintos países del mundo.




El 14 de septiembre de 1990, hace veinte años, en un intercambio
cultural entre España e Hispanoamérica para celebrar el V Centenario
del Descubrimiento, zarpó del puerto de Huelva, el buque ?Guanahani?,
de la expedición “Aventura 92" con 430 estudiantes y 30 miembros de la
tripulación. Tras su travesía por la península del Yucatán, Costa
Rica, Panamá, Cartagena de Indias y Puerto Rico; el 22 de octubre
entraba en el puerto de Cádiz, finalizando felizmente el viaje que
duró 40 días y cuyo Jefe de Expedición era Miguel de la Cuadra
Salcedo. Posterior al recibimiento y protocolo organizado a su
llegada, nadie esperaba lo que tres horas después fue confirmado. La
bodega del barco fue inspeccionada por la Guardia Civil, encontrando
más de sesenta loros y guacamayos, dos primates, cinco caimanes
disecados y dos tucanes. Los responsables el Capitán del barco y
varios marineros, fueron denunciados. Se decomisaron un total de 81
animales protegidos y en peligro de extinción. Todos ellos se
encontraban en deplorable estado y según algunos testigos, muchos más
murieron en el viaje de regreso a España.

Hoy día, los casos se siguen sucediendo. Estados Unidos, Japón, Europa
y los países del Este, son los principales consumidores de naturaleza
silvestre del mundo,  destino principal de un comercio que tiene en
los países en vías de desarrollo (Sudamérica, África y Asia), sus
principales proveedores, debido principalmente a la destrucción del
hábitat, la deforestación continuada y los monocultivos que asolan
regiones enteras donde antes florecía en todo su esplendor las selvas
tropicales.



Cada año, más de 5.000 especies desaparecen de la faz de la Tierra.
Esta alarmante pérdida de diversidad biológica, compromete seriamente
el futuro de un desarrollo sostenible.
Especies cómo el tigre de bengala, el elefante asiático y africano, el
rinoceronte blanco y negro, el panda gigante, el loro negro asiático,
los grandes simios, la tortuga marina, el tucán, árboles de madera
preciosa como la caoba, palo santo, los guacamayos, ranas, orquídeas,
cactus....etc, se encuentran al borde de su extinción, estando
incluidas en una lista roja que cada día aumenta vertiginosamente.
Recientemente Naciones Unidas ha dado un comunicado en el que en
quince años, el gorila habrá desaparecido. Impresionante afirmación
que sin embargo, no hace dispararse la alarma, fundiéndose entre los
cientos de teletipos que escupen las agencias internacionales y que se
pierden en verdaderos amasijos de papel que van directamente a las
papeleras. Hay que recordar que el 2009 fue considerado el año del
gorila. Hoy se anuncia su desaparición. ¿Ocurrirá lo mismo con la
biodiversidad?.






DI: ¡NO!.  TU DECIDES

El destino de la humanidad, parece estar atado a seguir viviendo en la
Tierra y de la Tierra cogemos los recursos que ésta nos ofrece. Pero
son limitados, no podemos dilapidarlos alegremente. Debemos cuidar
“nuestro huerto”, y sobre todo, aprender a no usarlo por encima de su
capacidad de regeneración.

No olvidemos, que de nosotros depende que este tráfico ilegal o legal
(mascotas exóticas con destino al comercio) termine. La solución, es
bien sencilla. Si no hay cliente no existe vendedor. Sin el vendedor,
desaparece el mayorista y con él, el tráfico se hunde y se disipa. Una
fórmula que requiere una suficiente concienciación por parte de los
ciudadanos, a la hora de poseer mascotas y animales exóticos.
Disfrutar de un loro parlanchín o un guacamayo, significa que otros
muchos han muerto en el camino. No merece la pena tanto sacrificio por
sólo un capricho.



Decir NO a la compra  de un ejemplar exótico (reptil, peces
tropicales, loros, etc.), es decir NO al TRAFICO ILEGAL DE ESPECIES Y
DE MASCOTAS TROPICALES…
La falta de sensibilidad e información sobre este tema, es la causante
de muchos problemas. Así, una gran parte del volumen de animales que
se captura anualmente, se utiliza para satisfacer la demanda de
animales de compañía cada vez más exóticos, de objetos decorativos
(trofeos, pieles,..). Pero debemos pensar que esos animales exóticos,
aunque sean legales en su comercio, proceden de un determinado lugar
que posiblemente ha sido destruido, donde muchos otros han muerto,
donde ha desaparecido la biodiversidad o parte de ella  de esa zona,
donde en el camino rumbo a las tiendas de comercio, han perdido la
vida numerosos de ellos debido sobre todo a las malas condiciones en
el transporte.


Los cinco millones de pájaros vivos que circulan anualmente por el
mercado mundial; el millón y medio de reptiles importados sólo en
EE.UU.., y  destinados al mercado de “mascotas”; o los más de 25
millones de mariposas que exporta anualmente Taiwán para los
coleccionistas; demuestran la magnitud del desbordamiento de una
actividad fruto de la idea de “que cualquier animal puede convertirse
en un animal de compañía, y cuanto más exótico mejor” o de “que un
elemento decorativo natural” en nuestros hogares, es signo de buen
gusto y de aprecio por lo natural.


Ante esta perspectiva, tanto a nivel personal, como social, debemos:

* Tomar conciencia, cuando compremos un animal exótico o algún
producto derivado, de si su captura ha afectado negativamente a las
poblaciones silvestres o al propio individuo. Si es peligroso o puede
influir negativamente en los ecosistemas autóctonos, en caso de que se
nos escape. Si es justificable privar de libertad a un ser vivo, con
el único propósito de poseerlo, recluyéndolo en espacios que no tienen
nada que ver con los de sus hábitats natural.



* Informarnos sobre como vive la fauna y flora en la naturaleza,
desterrando ideas equivocadas y caprichos que resultan nefastos.

* Evitar  el consumo de animales, plantas y sus derivados que
perjudique claramente a individuos y poblaciones silvestres.

* Potenciar la tenencia de los animales de compañía tradicionales,
frente al exotismo de las nuevas “mascotas”.

La conservación de la biodiversidad, está íntimamente atada al
comercio de animales y plantas. Tanto es así, que se la considera el
segundo factor de importancia en la desaparición de especies, después
de la destrucción de sus hábitats. Como dice el naturalista británico
Gerald Durrell:

“La clave para prevenir la terrible violación de seres en su estado
natural que supone el tráfico ilegal de animales, es la educación. Es
necesario enseñar a la gente, que todos los elementos de la
naturaleza, son un recurso renovable, si se utilizan con cuidado y no
se malgastan. Si se le enseña que su herencia natural es algo que debe
enorgullecerle, y que debe protegerla y no malgastarla para obtener
ganancias egoístas a corto plazo, el resultado será, probablemente,
una utilización más prudente de la naturaleza, en beneficio de todos”.





El mantenimiento de la diversidad biológica se consigue, entre otras
maneras, mediante la protección de sus hábitats naturales, manteniendo
áreas de interés especial con programas específicos de conservación.
Hoy en día, el comercio de especies aporta pocos beneficios económicos
reales a los países en proceso de desarrollo (mayores exportadores).La
falta de estrategias de explotación que aseguren una producción
sostenible, ha hecho de este comercio una actividad básicamente
predadora, en la que los grandes beneficiarios son los intermediarios
y los comerciantes de los países ricos.
Decir ¡NO!  a la compra de animales exóticos, es decir ¡NO! al Tráfico
Ilegal de Especies y a la pérdida de la riqueza genética del planeta
en el cual habitamos. La naturaleza no debe de estar en venta.

 Pedro Pozas 

Más información sobre el artículo:

http://www.ecoticias.com/naturaleza/25789/Trafico-de-especies-una-asignatura-pendiente



4 comentarios:

  1. Hola, acabo de descubrir tu blog y me he hecho seguidora. Llevaba tiempo buscando esta foto de los gorilas ya que la primera vez que la vi me dejó destrozada. Voy a seguir curioseando. Un saludo.

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  2. Hola Asterina.
    Tengo que confesarte que me duele poner este tipo de imágenes, no quiero ni mirarlas y sufro muchísimo cuando estoy seleccionando las fotografías para incluirlas en cada tema. Pero hay que publicarlas para que al menos alguien abra los ojos y el corazón. Siento si a alguien le molestan por duras, pero es una realidad que no podemos suavizar ni esconder. Todo lo que hagamos por ellos, por el resto de los animales, es poco.

    Un saludo.

    Yolanda

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  3. Voy a compartir tu artículo con mis conocidos, es un gran trabajo, gracias

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  4. Anónimo, estupendo que compartas esta información y cualquiera que te resulte interesante de este espacio. Pero recuerda que el artículo no es mío, es de Pedro Pozas Terrados.
    Un saludo y gracias a vosotros.

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