viernes, 5 de febrero de 2010

SEAMOS ÉTICOS, NO AVESTRUCES

Apuntes del libro “Los Diez Mandamientos” de Jane Goodall & Marc Bekoff 


Como fui niño durante los años sesenta soy un soñador con pocos límites. Le pido a la gente con la que me relaciono que imaginen que llevan una maleta llena de valor, compasión y esperanza y que , como se recibe lo que uno da ( a veces, esto es un pensamiento personal) ese cargamento de valor, compasión y esperanza nunca se les agotará. Es fácil que nuestro espíritu y nuestra alma se erosionen por las cosas “malas” que ocurren a nuestro alrededor. Parece como si fuésemos adictos a la destrucción de los animales y paisajes a los que más queremos. Pero cada día ocurren muchas, muchas cosas buenas en todo el mundo que pueden encender nuestro espíritu e impulsarnos a actuar. 

Jane y yo esperamos haberos inspirado para que actuéis- para que hagáis algo, cualquier cosa – para conseguir que este mundo sea un mundo mejor. Como señaló Margaret Mead: “ No dudéis nunca de que UN PEQUEÑO GRUPO DE CIUDADANOS ATENTOS Y CONCIENCIADOS PUEDEN CAMBIAR EL MUNDO. DE HECHO , ES LO ÚNICO QUE HA CONSEGUIDO CAMBIARLO” 
ES IMPORTANTE CENTRAR LOS ESFUERZOS EN ALGO Y NO DEJAR QUE LOS QUE SE OPONEN A NOSOTROS DESVÍEN NUESTRA ATENCIÓN. ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO Y ENERGÍA LUCHAR CONTRA TODOS LOS INDIVIDUOS OPONENTES QUE SIEMPRE TERMINAN GANANDO SI CONSIGUEN DESVIAR NUESTRA ATENCIÓN HACIA ELLOS, EN LUGAR DE LOS TEMAS IMPORTANTES
”. 


Nunca es demasiado tarde para hacer algo , aunque sólo sea un minuto. (..) Escriba cartas a los medios de comunicación locales. Por muy poco que sea lo que cada uno podemos ofrecer, contribuirá igualmente a conseguir grandes soluciones. El más mínimo murmullo – una pequeña agitación- puede extenderse rápidamente. Aunque sólo tenga tiempo para ayudar a un único individuo, marcará diferencia. Se cree que las ballenas francas australes podrían sobrevivir si se salva una sola o unas pocas hembras cada año- una ballena marca la diferencia. 

Debe tener también recursos, utilizar los datos científicos disponibles , el sentido común y las anécdotas para evaluar la información que le llega y tomar decisiones sobre lo que se debe hacer en determinadas situaciones. 
(..)Los innumerables problemas que nos rodean no desaparecerán. 
La situación SÓLO EMPEORARÁ. Será muy difícil conseguir que los humanos y los animales (y la naturaleza) ganen siempre en el laberinto de conflictos y confusión recientes, pero nunca deberíamos dejar de intentarlo. Si no lo hacemos, me temo que tanto nosotros como nuestros hijos, sus hijos, y otros animales y la naturaleza como un todo, saldrán perdiendo, y la vitalidad, espíritu y alma que nos mantiene en la lucha por conseguir que éste sea un mundo mejor se extinguirán. Por fortuna, tengo la impresión, y otros están de acuerdo conmigo, de que existen cada vez más estudiantes y personas en general interesadas en temas éticos, y de que existe una tendencia progresiva a preocuparse más y hacer más cosas por los animales, los humanos y el planeta. 



(…)Pero ¿Queremos realmente vivir en armonía con la naturaleza? ¿Somos realmente como creemos que somos? Son preguntas muy simples, pero muy estimulantes. Si contestamos con un sí a una o a ambas, lo cual no sólo es políticamente correcto sino también ética y ecológicamente, estamos obligados a seguir adelante con agradecimiento, humildad, respeto , compasión y amor. En nuestras interacciones con los animales y la Tierra deberemos reemplazar el “sin sentido” por la “razón”. No perdemos nada y ganaremos mucho. No existen límites a la generosidad o a la amabilidad. 


Seguro que nos sentimos mejor con nosotros mismos si sabemos en lo profundo de nuestros corazones que lo hicimos lo mejor que pudimos y que tuvimos en cuenta el bienestar de los magníficos animales con los que compartimos el planeta, los mágicos y misteriosos seres que enriquecen nuestras vidas sin esperar nada a cambio, que las hacen más emocionantes , más alegres que si ellos no estuviesen presentes. ¿No se siente uno mejor al saber que existen animales “ahí fuera” a los que hemos ayudado, aunque no podamos verlos?¿ No se siente uno mejor al saber que hizo algo por ayudar al planeta, aunque no podamos ver los frutos de su labor? 

Al intentar restaurar la naturaleza, podemos restaurarnos a nosotros mismos , nuestras psiques que han sido fragmentadas a causa de nuestra alienación de los animales y de lo natural. A menudo buscamos ayuda en la naturaleza cuando nos sentimos decaídos. Necesitamos a los animales, a la naturaleza y a la vida salvaje. 


(..) La paz y la calma (y la felicidad personal, como recalcó Dalai Lama) son necesarias para acercar a todos los individuos a una comunidad en la que las diferencias se dejen a un lado para conseguir el objetivo común de hacer de éste un mundo mejor para todos los seres que lo habitan. 


No desviemos nunca los ojos de la mirada de los animales que nos necesitan y a los que nosotros necesitamos de igual modo o incluso más. La vida sin nuestros amigos animales sería solitaria y miserable. (…) No hay necesidad de temer que se vacíe ese potente y regenerador sentimiento de cariño que puede servir continuamente como poderoso estimulante para generar compasión, respeto y más cariño para todas las formas vivientes. (..) Estas interrelaciones emergentes que están por encima de los individuos fomentan un sentido de unidad. (…)Debemos caminar atentos a nuestros descendientes y no dejarles UNA ESTELA DE DESTRUCCIÓN TUMULTUOSA , DESENFRENADA Y EGOÍSTA. 


Al preocuparnos por los animales nos preocupamos por nosotros mismos. Necesitamos transformaciones personales que nos sirvan para cambiar las cosas. (…) Cuando destruimos el planeta estamos destruyéndonos unos a otros. Todos podemos ser soñadores y hacedores . Nos lo debemos a nosotros mismos y a los otros animales, con los que podemos hacer , desgraciadamente, lo que nos venga en gana. (..) Como mamíferos de cerebros grandes, poderosos, omnipresentes y supuestamente omniscientes que somos, representamos a los más poderosos sobre la Tierra. Realmente somos así de poderosos, y ese “así” conlleva innumerables y asombrosas RESPONSABILIDADES DE SERES HUMANOS ÉTICOS. NO PODEMOS SER MENOS.

 Marc Bekoff




5 comentarios:

  1. Esta lectura carga las pilas. Yo también pienso que hemos de hacer todo lo que esté al alcance de nuestras manos por nuestros hermanos pequeños, los animales, con los que estamos en deuda por tanto daño causado, a pesar de que sólo sea un granito de arena. Es nuestra responsabilidad, por conciencia y por justicia. Como dijo Ghandi, "quizá nunca sepamos el resultado de nuestros actos, pero si no hacemos nada, no habrá resultado".
    Viendo estas imágenes de caza...esta gente tiene atrofiada la empatía.

    Un fuerte abrazo y buen finde Yolanda!

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  2. Laura, me alegro de que te haya resultado positivo el apunte del libro. Si no lo has podido leer aun, te aconsejo que lo hagas. Yo siempre lo tengo cerca para consultar datos.
    Otro libro muy interesante es "Jaulas Vacías" de Tomo Regan.
    Os animo a todos a poder ir aprendiendo de estos maestros y grandes seres humanos.
    Por cierto, si alguno conocéis algún libro que os haya resultado importante por su contenido en la defensa de los animales, podéis comentarlo.
    Un abrazo, Laura

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  3. Muchas gracias Yolanda. Tomo nota, hay mucho que aprender aquí. Si pienso en algún libro de contenido animalista, te lo comentaré. Últimamente sólo leo en los trayectos de metro, así de paso me aislo del exterior.
    Un besito!

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  4. Yo tengo mis blogs más por pataleta que porque crea que voy a hacer algo, soy pesimista, aunque nunca se sabe si el mensaje llegará y salvará alguna vida.
    Besos

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  5. Es cierto, verbalizar es liberador, si más no alivia la carga emocional. En este tema hay que marcar pequeñas metas, es mi opinión, y si tu mensaje llega a algunas personas y las hace cambiar, ya es mucho. Estoy convencida que quien lee tu blog, o el de Yolanda, ya no puede volver atrás, estos conocimientos sólo dejarían indiferente a un psicópata. Este blog y el tuyo, Spooky, tienen mucho valor y sentido, pueden despertar conciencias. Besos para las dos, sois excepcionales.

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