viernes, 22 de enero de 2010

LAS RAÍCES

 “A veces me preguntan ¿por qué inviertes todo ese tiempo y dinero para con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre, a lo que yo respondo: Estoy trabajando en las raíces.”
George T. Angell
LAS RAÍCES
El medio ambiente social en que buceamos y nadamos muchas activistas, sea la lucha que sea la que hayamos ( o nos haya ) escogido, suele estar frecuentado de gente muy diversa. Concretamente en el que me muevo es abundante en feministas, personas de diferentes modos de amar, anarquistas, personas críticas,… personas abiertas en conjunto, lo cual garantiza una enorme comprensión al respecto de nuestra relación con los animales no humanos. Sin embargo medio ambiente social en que la lucha animalista se involucra, si pretende ser eficaz, debe asumir riesgos y abarcar la sociedad al completo, sin seleccionar. Por ejemplo la calle mismo, en muchas ocasiones.
De manera que estamos sujetas a las consecuencias que conllevan realizar ciertos trabajos de un modo tan aleatorio: el porcentaje de posibilidades de entrar en contacto con la estupidez y con la ignorancia se multiplica por mil. Y es precisamente de eso de lo que debe tratarse la promoción del antiespecismo, en generar debate. Uno de los tres objetivos que todo cambio medular del mundo debe afrontar, el social, junto con el político y el legislativo.



Invariablemente los argumentos en contra de nuestra postura varían, la mayoría son inaceptables o subdesarrollados, pero algunos tienen mucho de debate, por su propia lógica y coherencia. Por ejemplo somos preguntadas por nuestra postura al respecto del aborto, delicada cuestión si hablamos de defender la vida, la vida de los animales, de TODOS los animales. La defensa de la vida debiera abarcar también nuestra especie. Relajada ética posee aquella persona que niega radicalmente la esclavitud de los animales no humanos usados en el circo pero financia la esclavitud de los animales humanos que recolectan bananas, café, cacao o té ( por citar ejemplos famosos ). En la cuestión del aborto hablamos de la voluntad de la mujer contra la ley de la vida, delicada cuestión. Sin embargo escasas humanistas denigran el aborto humano, más bien defenestrado por rancias conservadoras, ultrareligiosas y antropocentristas de toda catadura. Poco humanismo puro hay en la defensa de esa vida. Ese es un tema que no abordaré hasta que no tenga las cosas claras.


Otro argumento armónico es el de que POR QUÉ no nos dedicamos a defender también la vida, la libertad y la dignidad de los animales humanos, que tanta falta hace no sólo en países empobrecidos o sometidos a regímenes más totalitarios que los nuestros (por ejemplo sometidos a nosotras y nuestro estúpido modo de vida ). Y de eso quería escribir.
De todas las lecturas que se han precipitado en mis manos una de las más productivas y que más ha revolucionado mi cerebro y -por extensión coherente- mi vida, es aquella frase maravillosa con la que la admirable Madame de Crayencour cierra la biografía apócrifa y transreal de su imaginario Adriano, en el volumen “Memorias de Adriano”; cuando a su personaje le llega la hora de morir y se musita a sí mismo: “…tratemos de entrar en la muerte con los ojos abiertos”. Precisamente esa frase: Con los ojos abiertos, fue la que utilizó Matthieu Galey para escribir en forma biográfica la vida de esta magnífica escritora.
Marguerite Yourcenar ( pseudónimo creado a partir del verdadero apellido de la escritora: Crayencour ), fue una persona excepcional, recomiendo sus obras y sus dichos, como recomiendo la lectura compulsa, desproporcionada e imparcial de Wyslawa Szymborska. Marguerite Yourcenar escribió la Primera Declaración Universal de los Derechos del Animal ( no humano ), cuyos preceptos están lejos de la liberación animal, pero reflejan de un modo abarcable parte sustancial de los avances que en materia ética, al menos sobre papel, les pertenecen a quienes hemos usado como esclavos durante centenas de milenios. Ella habló de la liberación de la mujer como pieza clave para la ética social. Ella era vegetariana desde joven porque “se negaba a digerir agonía”, y ella era bisexual porque tuvo la mente abierta durante toda su vida, como los ojos. Hizo a Adriano entrar en la muerte con los ojos abiertos, pero supo vivir también con los ojos abiertos.


Tener los ojos abiertos también supone riesgos y a la hora de responder a la pregunta de por qué priorizamos la defensa animal no humana a la humana entran en juego otros factores. Yo no puedo hablar de la lucha animalista global desde el punto de vista de la calidad de quienes la practican porque seguramente analizar en profundidad el movimiento animalista mundial le haría mucho daño. Como cada análisis, revela amargos resultados desde el punto de vista individual. La calidad de sus componentes no es mejor en algunas ocasiones que la de las de cualquier otra persona. Sin embargo su labor de algún modo, dignifica. Como tampoco podemos ser ecuánimes a la hora de decir que Gandhi o la Madre Teresa de Calcuta eran buenas personas, porque tenían muchos turbios asuntos que purgar, sin embargo la sociedad acepta sus buenas obras como método de redención. El resto de los adminículos y heroicidades son atributos otorgados por las comerciantes de heroínas.
El animal humano, con toda su miseria, con todo su sufrimiento, con toda su mezquindad, gloria, indiferencia, límites e infinitos posee un relativo control de sus elecciones. Ya por nacer adquiere un precio; en muchas ocasiones ese precio es muy bajo, lastimosamente bajo, pero en cualquier caso es infinitamente más alto que el de los animales que mata a lo largo de su vida. Un ser humano nacido es un ser vivo potencialmente Leonardo da Vinci o potencialmente Hitler, la suerte o la astucia harán el resto. En cambio un animal no humano nacido es comida que camina, piel comerciable, hígados grasos, entretenimiento, objeto de análisis, reacciones químicas a determinadas sustancias, tejidos, fuerza muscular… en suma: algo que sirve para algo. Cosa. La diferencia entre las cosas y los animales es sencillamente que las cosas no sienten.


La lucha por las personas tiene riesgos que las personas que luchamos por ellas ( también, en menor grado ), asumimos también. Defendemos al pueblo palestino porque es masacrado en la venganza judía, pero sin embargo palestinas y judías son asesinas, sexistas, clasistas y racistas, como cualquier otra persona en el mundo. Defendemos al pueblo tibetano, vendido al dinero chino y al patriarcado letal. Defendemos a las pobres y sólo porque lo son, no por su calidad ética, sino como objetos legales incluidos en el círculo de compasión social adquirido por el hecho de nacer. No obstante el individuo humano tiene opciones, puede modificar su vida, aceptar o no ciertas condiciones, resignarse o seguir peleando por conseguir lo que desea. Tiene en definitiva armas que los animales no poseen, por ejemplo un precio -bastante más alto como he dicho que el de las treinta millones de especies animales restantes-, por ejemplo avaricia, por ejemplo maldad, ambición, falta de escrúpulos, inteligencia, necedad… los cuales son adminículos esenciales a la hora de someter a otros seres humanos a su propio interés y evidentemente al animal no humano. La misión del animal humano es alcanzar su gloria personal, sobrevivir y, en la medida de lo posible, engordar su egocentrismo.
La misión del animal no humano por el contrario es simple: servir al animal humano, y sus atributos serán utilizados por el animal humano en su contra: su ingenuidad le hará ser esclavo, su pacifismo le hará ser esclavo, su agresividad le hará ser esclavo, su belleza física le hará ser esclavo, su sabor le hará ser esclavo, su morfología le hará ser esclavo. La pregunta básica que un animal humano se formula ante un animal no humano es “¿ para qué sirve esto ?”.



La dimensión de la barbarie que llamamos especismo es con creces muy superior a la suma de todos los latrocinios cometidos en el nombre del racismo, de toda la universalidad del dolor cometido en el nombre del sexismo y de la masacre llevada a cabo por motivos clasistas durante toda la historia del ser humano, simplemente porque la historia no recoge la historia de los animales no humanos que obligamos a vivir entre nosotras. Ahora los medios recogen el dolor de las víctimas del terremoto de Haití, pero poco o nada se menciona de los millones de animales no humanos muertos en él. Simplemente no existen o existen como complemento, como método de explotación, como negocio.
Entonces la lucha por lo evidente, por las ignoradas, por las relegadas, por las auténticas y puras víctimas de todos los desastres ( los animales no humanos y las niñas humanas ), se convierte un deber ético prioritario para comprender el avance de la civilización. El crecimiento de nuestra civilización debiera poseer un movimiento de rotación alrededor de la defensa de las niñas humanas ( por lo que de inocente tienen, aunque se trate de inocencia provisional ), y un movimiento de traslación alrededor de la defensa del animal no humano.
¿Por qué?
Cada vez más las científicas y las analistas de todos los campos del conocimiento humano convergen en que los orígenes de la violencia humana enuclean del desprecio, de la consideración de que algo no es digno de pertenecer a nuestro círculo de compasión, a partir del desarrollo de ese pensamiento segregacionista aplicamos la fuerza física o la exclusión para relegar o someter al sujeto del desprecio.
La tecnología militar en materia de armamento sistemáticamente somete a test sus innovaciones. Para testar un nuevo lanzagranadas por ejemplo se podría utilizar un muro, y posteriormente medir la amplitud el impacto, la profundidad, la dispersión de los materiales diseminados, etc. No obstante las armas están diseñadas por el sistema, las productoras y el mismo ejército para asesinar, no tienen ningún otro fin, ni disuasorio, ni pacificador, ni tecnológico: el ejército sirve para asesinar, es su misión. Sobretodo asesinar personas. Entonces lo lógico es testar los productos diseñados para asesinar personas… con personas. Eso lo vemos en las guerras ( inventadas para gastar ese material y para mantener nuestro culo en el asiento de las elegidas del “primer mundo” ), pero esas mismas armas, anteriormente, han sido testadas con animales no humanos ( cerdos acribillados, vacas explotadas… ), de modo que podemos decir que el origen de las matanzas militares tiene una directa relación con matanzas de animales no humanos.


El noventa y cinco por ciento de las asesinas en serie norteamericanas ( según un estudio del FBI ), cometieron durante su infancia o adolescencia tortura, vejaciones, violaciones y/o asesinatos contra animales no humanos. De modo que podemos decir que existe una relación directa entre la crueldad cometida contra los animales no humanos como paso previo a la cometida contra los animales humanos.
TODO tipo de sufrimiento y ataques contra los seres humanos han sido anteriormente cometidos -de un modo u otro pero con idéntico patrón-, contra animales no humanos.
Nuestra violencia y fascismo naturales proceden de la falta del respeto básico a la vida, la dignidad y la libertad, por eso la lucha animalista y la lucha por los derechos humanos como fin debiera tener el respeto por cualquier otra especie, por la nuestra propia y por nosotras mismas. El amor y la empatía son medios, el respeto es el fin. Aunque se use el factor emocional ( cincuenta por ciento de nuestra razón social de ser ), está condicionado a la sensibilidad de cada persona, en cambio los avances en materia legal, ética y social se aplican a toda la tribu humana, sin excepciones.
Sólo cuidando las raíces del entendimiento y de la igualdad será posible esperar frutos sanos, hojas oxigenadas y flores interesantes. El asunto es sencillo pero nuestra especie, extraviada en revolcarse en su complejidad, tiene dificultades para comprender la sencillez.











7 comentarios:

  1. Nada que añadir, todo lo que no sea actuar sobre las raíces, serán "parches compensatorios".
    Me ha gustado mucho este post.
    Un besito!

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  2. Tienes razón Laura, por eso siempre que puedo comparto lo que escribe nuestro compañero Xavier Bayle. En todos sus escritos usa argumentos inteligentes, difíciles de rebatir. Por si no lo sabes, Xavier también escribe poesía. Te animo (os animo) a que conozcáis más en profundidad toda su obra.

    Un beso guapa, siempre es una alegría verte por aquí y por el blog de Spooky.

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  3. Gracias por la recomendación Yolanda, me encanta la visión sobre la vida que tiene Xavier Bayle, seguro que sus poesias serán perlas de sabiduría también. Y muchas gracias por tus palabras, me encanta este blog, emana sensibilidad y me siento muy cómoda en él. Se nota que eres una buena persona, como Spooky, me alegra mucho estar en contacto con vosotras.
    Un afectuoso abrazo Yolanda!

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  4. Qué buen escritor es Xavier, debería escribir un libro o más.
    Hay gente que tiene facilidad para eso...a mi me cuesta horrores escribir una frase y este hombre escribe artículos casi cada semana!!!!
    Un beso Yolanda

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  5. Spooky, qué suerte tener compañeros como Xavier Bayle, ¿verdad?

    Dices que a ti te cuesta "horrores escribir una frase", .. a mí me cuesta poner una palabra al lado de la otra....
    ¿Qué le vamos a hacer?

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  6. Ambas sois excelentes escritoras, y no sólo técnicamente hablando, si no, lo más difícil, transmitiendo emociones. Estoy encantada de leeros. Ojalá los animales no humanos ocuparan estos textos provocándonos una sonrisa, pero por desgracia, salvo excepciones, hoy por hoy es imposible.

    Os envio un fuerte abrazo a las dos!

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  7. Gracias Laura. Estoy de acuerdo contigo en lo que a Spooky se refiere. Siempre es un gustazo leer sus escritos. ¿Qué me dices del blog Garrulus Sanguinarium? Un éxito rotundo!!
    Spooky: Tienes que escribir un libro con todas las historias de garrulos..
    Yo me encargo de la publicidad!!

    Un beso para las dos.

    Yolanda

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