martes, 1 de diciembre de 2009

A un hombre humilde




Qué bueno que no seas
un criminal / qué bueno
que puedas dialogar con tu conciencia
y en tu vida reserves más espacio
para el amor que para el odio
cuando el parné quiso tentarte
dijiste no con la cabeza
con tus miradas con tu sombra
con tus silencios y clamores
en el amanecer y en el crepúsculo
no importa que allá lejos y aquí cerca
mueran y resuciten furiosos
de la mano de un dios en cada pugna
y firmen una paz para estar libres
de iniciar otra guerra a vuelta de hoja
yo sé que a veces te amilanas
y que te duele el mundo tan letal
pero me gusta ver que te repones
y que sigues y sigues como siempre
qué bueno que no seas
un cobarde/ qué bueno
que tengas el valor de ser distinto
y no sucumbas al poder unánime



Mario Benedetti
Testigo de uno mismo

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