martes, 1 de diciembre de 2009

No está mal ser humilde por las dudas

Hacia una ética más justa
Como en otras ocasiones quiero aprovechar este espacio enfocado en la necesidad de un cambio en nuestra manera de entender la vida, nuestro comportamiento, nuestros valores, nuestra ética en relación con los compañeros no humanos que comparten con nosotros el planeta, recordando al maestro Mario Benedetti. Este gran ser humano reflejó, como pocos, nuestra necesidad de aprender, de mejorar, de evolucionar. Espero que este rincón sea del agrado de los que como yo, no nos resignamos a permanecer en la ignorancia, conscientes de nuestros fallos, pero con capacidad de regeneración.
Nadie, salvo nosotros mismos, nos puede obligar a seguir dando pasos sabedores de que transitamos por mal camino. A menudo nos encontramos con la desagradable sorpresa de descubrir a nuestro mayor enemigo al otro lado del espejo. El descubrimiento de este hallazgo depende en gran medida de lo claro y limpio que tengamos el cristal, de nuestra agudeza visual, de si nosotros mismos nos ponemos una venda (o unas gafas oscuras) impidiéndonos discernir quién y cómo somos en realidad.
Benedetti escribe: “No está mal ser humilde por las dudas”. El antropocentrismo, como el especismo (podríamos añadir un largo etcétera donde incluyéramos: egocentrismo, envidia, orgullo) han convertido a la especie humana en el “rey” supremo de la Creación, en un gobernante cruel capaz de destruir todo lo que se interponga en su/nuestro derrotero sembrado de codicia. El resto de las especies, tanto animales como vegetales, han padecido y padecen los resultados de nuestra tiranía sin límites, de nuestra violencia sin compasión.
En el poema “Pausa”, Benedetti expone: De vez en cuando hay que hacer /una pausa/ contemplarse a sí mismo/ sin la fruición cotidiana/ examinar el pasado / rubro por rubro/ etapa por etapa /baldosa por baldosa /y no llorarse las mentiras /sino cantarse las verdades.
La vida es un largo camino de aprendizaje
“señoras y señores
a elegir
a elegir de qué lado
ponen el pie”.

Yolanda Plaza Ruiz


Aprendizaje
Aquí y allá aprendemos cautamente
en el río/ en la noche/ en la fatiga
a vivir glorias o a morir de pena
en el rumbo mejor o a la deriva
no está mal ser humilde por las dudas
y dejar el fulgor para otro día
(en un comienzo el corazón callaba
sólo después supimos que latía)
aprender es un rito una costumbre
no le hace mal a nadie ni se olvida
aprende quien asciende hasta la cresta
pero también quien busca entre las ruinas
aprender es abrirse a los afanes
y ¿por qué no? también a la utopía
la enseñanza es enjambre y sus gaviotas
se posan en el alma sorprendida
sabemos que aprender tiene su riesgo
y puede convertirnos en ceniza
pero no importa/ hay que aventurarse
aunque eso no les guste a los de arriba
hay que saber del tiempo/ hora por hora
porque vivir no es una lotería
dame esa mano que me enseña siempre
y vayámonos juntos por la vida
Mario Benedetti
“Testigo de uno mismo”

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