En las viejas telarañas de la tristeza
suelen caer las moscas de sastre
pero nunca las avispas de aristófanes
uno puede entristecerse
por muchas razones y sinrazones
y la mayoría de las veces sin motivo aparente
sólo porque el corazón de achica un poco
no por cobardía sino por piedad
la tristeza puede hacerse presente
con palabras claves o silencios porfiados
de todas maneras va a llegar
y hay que aprontarse a recibirla
la tristeza sobreviene a veces
ante el hambre millonaria del mundo
o frente al pozo de alma de los desalmados
el dolor por el dolor ajeno
es una constancia de estar vivo
después de todo/ pese a todo
hay una alegría extraña/ desbloqueada
en saber que aún podemos estar tristes

M. Benedetti
"hay una alegría extraña/desbloqueada en saber que aún podemos estar tristes"
ResponderSuprimirMientras sentimos dolor ante el sufrimiento de los demás,estamos vivos.
un saludo
Juan, tienes razón, pobre de aquel que no tenga empatía y no le duelan las injusticias que nos rodean. Está muerto en vida, aunque no lo sepan, son cadáveres andantes. Nosotros sufrimos, por eso reaccionamos para intentar cambiar la situación de tantas criaturas inocentes.
ResponderSuprimir“el dolor por el dolor ajeno
es una constancia de estar vivo”.
Un saludo,
Yolanda
Genial Benedetti. Cuanta sensibilidad en sus palabras.
ResponderSuprimirFeliz 2010! Que este nuevo año venga lleno de momentos felices y justicia para nuestros hermanos no humanos. Besos
Feliz año, Laura.
ResponderSuprimirGracias por participar este día.
Un beso,
Yolanda